Arquitectura institucional para la transición democrática venezolana.
Fundamento Institucional.
La Asamblea Nacional electa en 2015 constituye la última autoridad legislativa venezolana con legitimidad democrática de origen, producto de un proceso electoral reconocido internacionalmente y conforme a la Constitución de 1999.
Desde el exterior, la Comisión de Política Exterior actúa como articuladora institucional entre Venezuela y la comunidad internacional democrática, preservando la continuidad constitucional y preparando las bases jurídicas de la transición.
ROL EN LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA
La Comisión de Política Exterior actúa como órgano técnico-legislativo de referencia en materia de relaciones internacionales durante el proceso de transición democrática venezolana.
Su función no se limita a la representación diplomática, sino a la preparación estructural del Estado para su reinserción plena en el sistema internacional democrático.
A través de diplomacia parlamentaria activa, coordinación con organismos multilaterales y producción normativa especializada, la Comisión contribuye a consolidar la legitimidad institucional y la arquitectura jurídica de la reconstrucción nacional.
CONTINUIDAD CONSTITUCIONAL Y LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA
La Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional electa en 2015 actúa en ejercicio del principio de continuidad constitucional, preservando la representación del único Poder Legislativo venezolano con legitimidad democrática de origen.
Nuestro mandato se fundamenta en un principio universal del derecho público contemporáneo: la legitimidad del poder deriva exclusivamente de la voluntad libremente expresada del pueblo mediante elecciones auténticas, competitivas y verificables.
Mientras no se restablezcan garantías electorales plenas compatibles con los estándares democráticos internacionales, subsiste el deber jurídico de sostener la representación legítima de la República ante la comunidad internacional.
DIPLOMACIA PARLAMENTARIA Y ACCIÓN INTERNACIONAL
La Comisión desarrolla una diplomacia parlamentaria activa orientada a fortalecer el reconocimiento internacional de la Asamblea Nacional electa en 2015 como instancia legítima de representación democrática.
Nuestra labor se articula con parlamentos nacionales, el Parlamento Europeo, organismos multilaterales y actores de la sociedad civil internacional, con base en principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Carta Democrática Interamericana.
Actuamos no como un actor coyuntural, sino como una institución comprometida con la restauración del orden constitucional y la reintegración plena de Venezuela en la comunidad democrática de naciones.